Lugares en Arequipa para conocer en 2 días

Arequipa ofrece una gran cantidad de actividades para hacer en la Ciudad Blanca declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Así que a continuación ofrecemos un listado de aquellos lugares que conocer en la ciudad de Arequipa en 48 horas, ubicada a  1,100 kilómetros al sur de Lima.

Monasterio de Santa Catalina

Se trata de un monasterio, fundado en 1579; una especie de ciudadela, un pequeño pueblo independiente dentro de la gran ciudad de Arequipa. Este lugar alojaba a cientos de mujeres de diversos niveles sociales, que ingresaban al monasterio para servir como monjas de clausura y para nunca más volver a sus hogares.

Con sus 20 mil metros cuadrados en su época de esplendor, el Monasterio de Santa Catalina contaba con sus propias calles (cada una con nombre de ciudades españolas: Sevilla, Córdoba, Burgos, Málaga y Toledo), plazuelas, almacén, hospital, comedores, lavandería y hasta un cementerio. Todas las viviendas estaban conectadas por angostas calles de paredes de color blanco, azul y rojo ocre.

Molino de Sabandía

El distrito de Sabandía, cuyo nombre proviene de dos vocablos quechuas, “sahuace” que quiere decir “manantial” y “Andiace” que significa “tierra fértil”. Así que Sabandía es el “Manantial de Tierra Fértil” o “Manantial y Tierra Fértil”.

Entre los atractivos turísticos que encontrar se reconocen sitios como el Molino de Sabandía, joya de la arquitectura arequipeña, que data del año 1621, que actualmente cuenta con canales de agua que mueven dos volanderas de un molino hidráulico del siglo XVIII. Originalmente servía para elaborar harina de trigo, maíz y otros cereales.

Catedral de Arequipa

La Catedral de Arequipa es considerada uno de los primeros monumentos religiosos del siglo XVII cuyas sus torres son visibles desde muchos puntos de la ciudad y cuya amplia fachada sobresale por su color blanco, pues fue construida base de sillar, material de origen volcánico.

En su interior el visitante quedará deslumbrado al ver que debajo de uno de sus púlpitos que se usa para dar misa, se encuentra la efigie de un diablo alado con cuerpo de serpiente. Sin duda que la Catedral de Arequipa es quizás el único lugar del mundo en tener la figura de un demonio en su interior. Lo cierto es que la imagen simboliza la victoria de Dios frente a la derrota de Satanás.

Plaza de Yanahuara

Un lugar imperdible que visitar que llama la atención por su mágico y llamativo color. La plaza está construida de sillar, un material de origen volcánico y ofrece un mirador con una gran vista de Arequipa. La construcción del Mirador de Yanahuara data del siglo XIX, cerca de la iglesia San Juan de Yanahuara, edificada en el año 1750, de arquitectura barroca y sobria.

Desde el mirador se puede apreciar sus tres volcanes: Misti, Chachani y Pichu Picchu. Yanahuara se localiza a unos diez minutos del centro de la ciudad en auto.

La momia Juanita

Ubicado muy cerca de la Plaza de Armas de Arequipa, se encuentra un museo que alberga en su interior los restos de Juanita, la niña que fue encontrada en 1985 en las alturas del volcán de Ampato, a más de 5 mil metros de altitud. Muchos se refieren a ella como una momia, pero no lo es: se trata de un cuerpo congelado que nunca fue sometido a un proceso de momificación.

Antiguamente, Ampato fue un lugar sagrado para los Incas por lo que esta bella niña perteneciente a la aristocracia fue otorgada como ofrenda humana al “Apu Ambato”, uno de los dioses de la montaña. En el museo se puede ver a Juanita junto a la vestimenta con que fue enterrada, así como piezas textiles, cerámica y otros elementos que tienen una antigüedad de 550 años que corresponden a la cultura Inca.

Casa del Moral

La Casa del Moral es una antigua casona del siglo XVII que constituye uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos del barroco en Arequipa. Esta mansión debe su nombre a un añejo árbol de moras que crece en su patio principal, fiel protagonista de los personajes ilustres que habitaron el inmueble.

En una visita a la Casa del Moral se podrán observar diversos muebles de la época colonial y republicana y donde la portada en sillar constituye una obra de arte con figuras cuidadosamente talladas. Y como toda vivienda colonial cuenta con varios patios en cuyo alrededor se encuentran la cocina, los depósitos, las despensas y las habitaciones de los sirvientes y caballerizas.

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